44–Hortensia.
—Está vivo y muy recuperado señor, lo acabo de ver salir de casa del abogado.
—¡El muy hijo de su madre tiene más vidas que un gato!—le dijo Roman al otro hombre—puedes irte.
Rómulo solo estaba en silencio, el tercer hombre se marchó y solo quedaron él y Roman en la oficina.
—¿Que sigue ahora?—preguntó Roman—¿ataco la hacienda?
—No, eso sería una locura, ahora está sobre aviso y no creo que se mueva sin protección así vaya al baño. Nada, que nos toca esperar, pero tranquilo, en algún momento va