Capítulo Veintitrés — Le pertenezco de nuevo...
Diana Cross
Solo podría estar volviéndome completamente loca por entregarme de esa forma tan visceral al hombre que tenía el control de mi destino.
Sabía perfectamente que aquella cercanía peligrosa con Lorenzo Bianchi terminaría exactamente aquí, en mi sencilla cama matrimonial.
Él me estaba haciendo sentir nuevamente todo ese torbellino insano de emociones intensas y sensaciones eróticas que intentaba en vano sofocar.
—¡Oh, señor Bianchi... así... me voy a correr! —gemí alto, echando la c