Capítulo Veinticuatro — Encarando la realidad...
Lorenzo Bianchi
La llamada de Antonella me arrojó directo y sin amortiguadores a la puta realidad que tanto intentaba ignorar.
Había acabado de vivir momentos intensos con Diana y aún sentía en mi piel y en mi cuerpo los efectos avasalladores del contacto con el suyo.
Esa mujer sencilla, que no necesitaba de ningún artificio o lujo para ser hermosa y absurdamente atractiva, me había quitado la conciencia por unas horas.
Diana me hizo olvidar una realidad que no quería de ninguna manera enca