Lorenzo Bianchi
Abrirme de esa manera tan sincera con Diana fue algo que me dejó profundamente aliviado, quitando un peso enorme de mi espalda.
No suelo hablar sobre este asunto íntimo con nadie; en realidad, pasé la vida entera guardando mis dolores bajo siete llaves.
Aprendi desde muy temprano a ocultar mis sentimientos más profundos y a evitar, a toda costa, que las personas conocieran mis debilidades.
Siempre supe que, en el mundo corporativo y en mi propia familia, cualquier señal de vulne