Capítulo 7.
Zack está en su oficina, no había podido dormir el resto de la noche, no podía concentrarse, incluso, sus propios pensamientos eran diluidos, por los jadeos que había escuchado de ella.
Aprieta el vaso que está en su mano, hasta romperlo.
“juré vengarme… sin importar que mi cordura se vaya con ella” piensa inspirando de nuevo el olor a menta con chocolate sobre su piel…
La esencia de su condena.
Los pasos de alguien llegando, lo hacen concentrarse en otra cosa, que no sea, su propio error.
Mar