Capítulo 73.
Alejandra sonreía al abrir la puerta.
Dentro de la oficina se encuentra con un rostro bastante conocido.
El ambiente de secretismo y sobre todo de privacidad era algo que la mantenía fascinada.
La oscuridad y media luz cubriendo su rostro la hacía desear saber un poco más de ese guerrero.
— ¿Alguien te miro?
El hombre niega con la cabeza.
—No, su alteza. Justo como usted me pidió.
— Perfecto— dice Alejandra, cerrando la puerta detrás de ella asegurándose de cerrar con una llave que solamente