36. UNA CITA
MARIAN DE NOLAN
La música volvió a filtrarse por la ventana del salón y, aunque es hermosa no podía permitirme apreciarla: El conde había vuelto y está muy decidido en llamar la atención de mi hija. Ya no puedo permitirlo, no cuando Lizzy acaba de comprometerse con un príncipe.
Todo este trago amargo pasará muy pronto. La gente se aburre rápido de los rumores y pronto aparece el siguiente, por eso no puedo permitir que el siguiente sea que Lizzy prefiere a otro hombre que al príncipe. Aunq