Tres días despues, me llamo María muy contesta diciéndome que tenía a mi hija en sus brazos. Me vestí y acompañada de Brody cogimos un taxi dándole al conductor la dirección donde vivía Mario. Nada más llegar me bajé corriendo del taxi entrando en la casa buscando a María, pero me encontré a Mario mirándome muy serio.
— ¿Qué haces aquí? — me preguntó
— Me ha llamado María ¿dónde está mi hija? Pregunté
— No puedes ni verla ni tocarla, tengo una orden de alejamiento contra ti, por favor márcha