—No. —Sabía lo que iba a decir y ni siquiera lo consideré—. No vamos a hablar de eso. No es una opción. Sellamos el vínculo cuando estés sana, o no lo sellamos. Y no sellarlo no es una opción. Cuanto más esperemos, más probable será que alguien se atreva a intentar alejarte de mí.
Asentí a regañadientes. —¿Qué se supone que hagamos hasta entonces? ¿Y por qué no podemos dejar que nuestras familias me vean?—
—Bueno, pueden verte. Es la manada la que no quiero involucrar.
—Vale —dije—. Tendremos q