Capítulo 65. Miedo a un papel con unas letras
Por un momento el silencio reinó entre los presentes, ninguno se atrevió a decir nada, y todos se sintieron conmovidos al ver al anciano bajar el rostro mientras unas lágrimas cursaban su rostro.
—Ella tiene razón ¿Cómo voy a atreverme a pedir perdón cuando por mi causa ella perdió a su padre siendo tan pequeña? —justifico el hombre a su nieta en un tono de derrota.
Kosta se acercó a él, se acuclilló quedando frente a él.
—Abuelo, lo siento mucho, Rhoda es una buena chica, solo está dolida, es