Madison James
Después del golpe tan fuerte que me dio el desgraciado de Aron despierto, desorientada con las risas de el y los llantos de mi hija.
—Hola bella durmiente, hasta que decides acompañarnos a la fiesta, por un momento creí que se me había pasado la mano y no despertarías.— Me dice abro y cierro mis ojos, no sé en qué momento me llevo a la sala, pero estoy allí, en el suelo al girar mi vista mi padre y Marco están atados de manos y amordazados.
—¿Por qué haces todo esto, yo no te he h