Damián arranca a toda velocidad apretando el volante con fuerza, y sin decir una sola palabra, no quiero abrir la boca, no podria contar ni un solo detalle de lo que ocurrió allí adentro.
Apenas llego al hotel, me fijo en que Ángel no está, por ningún lado, por lo que puedo hablar con libertad — ¿Sabes donde implanto el microchip?— Cuestiono seria a Damian, que me mira cruzar acelerada de aquí para allá, recogiendo lo mas básico que puedo necesitar.
—Está en tú cabeza, si te tocas el cuero cabe