Dana se quedó un largo rato bajo la luna, sintiendo el frío de la noche calar en su piel. La oscuridad envolvía todo a su alrededor, pero en esa soledad, podía pensar con claridad. La luz plateada iluminaba su rostro, y cada rayo parecía susurrarle secretos olvidados. La noche oscura decía mucho, y en su interior, las piezas del rompecabezas comenzaban a encajar.
Mientras contemplaba el cielo estrellado, su mente volvió a los antiguos recuerdos de su tiempo en la milicia. Recordaba las largas n