Después de terminar de colocar el mueble, Freya se dirigió hacia la mesa y tomó unos cubos de hielo. Cerró los ojos y comenzó a deslizarlo suavemente por su cuerpo. En ese momento, se percató de la necesidad de controlar sus impulsos y satisfacer sus deseos de aparearse. Decidió abordar la situación al día siguiente, planeaba llamar a Isis para que le trajera inhibidores. Mientras tanto le tocaba satisfacerse por su cuenta.
Crono sintió sus latidos acelerados, su corazón quería escapar de su pe