Mundo ficciónIniciar sesiónEl estruendo del último disparo aún reverberaba en el estacionamiento cuando Victoria vio cómo los agentes federales arrastraban el cuerpo inerte de Don Héctor hacia una camioneta blindada. Las esposas metálicas brillaron bajo las luces de emergencia mientras el anciano, finalmente capturado después de décadas de evasión, masculló maldiciones que se perdían entre el caos de sirenas y gritos.
Lorenzo yacía cont







