Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl sonido de botas militares contra el concreto agrietado resonó como tambores de guerra en el silencio tenso de la veterinaria. Victoria se incorporó bruscamente del sofá donde había estado descansando, ignorando el dolor punzante que atravesó su abdomen. Sus ojos se dirigieron instintivamente hacia la incubadora improvisada donde Mateo y Luna luchaban por cada respiración, sus pequeños pechos subiendo y bajando con esfuerzo visible.
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