Mundo ficciónIniciar sesiónLa lluvia golpeaba los ventanales del departamento con la persistencia de un martillo neumático, creando un ritmo irregular que se había convertido en la banda sonora de la locura de Victoria durante los últimos tres días. Cada gota contra el cristal parecía marcar otro segundo de su aislamiento, otro momento sin noticias de Alejandro, otra respiración que la acercaba más al precipicio de una ruptura mental completa.
—¿Otra







