Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz matutina se filtraba a través de las persianas del hospital cuando Victoria empujó silenciosamente la puerta del cuarto de Alejandro. Sus pasos sobre el linóleo frío resonaban apenas como susurros mientras se acercaba a la cama donde él yacía con los ojos cerrados, aunque la tensión en sus hombros le indicaba que estaba despierto.
—Buenos días —murmuró, depositando una mano suave sobre su brazo.
Al







