Mundo ficciónIniciar sesiónEl mundo de Victoria se detuvo con la misma violencia súbita de un accidente automovilístico que no ves venir hasta que el metal está chocando contra el metal y los vidrios están explotando en millones de fragmentos que nunca podrán ser reensamblados en algo que se parezca a la ventana intacta que existía segundos antes, mientras las palabras de Alejandro flotaban en el aire estéril del cuarto de la UCI con el peso de una sentencia de muerte que no mataba el cuerpo pero sí destrozaba cada ilusión que Victoria había construido sobre la paternidad de los gemelos que crecían en su vientre como recordatorios constantes de una noche con Alejandro que ahora se revelaba como mentira biológica.
—Ambos son de Gabriel. —Victoria repetía las palabras co







