Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer llegó filtrado a través de las ventanas rotas de la clínica abandonada con luz gris que convertía todo en acuarela descolorida de desesperación, encontrando a Victoria parada en el umbral con ropa manchada de sangre que ya se había secado hasta volverse rígida como segunda piel que no podía quitarse sin arrancar pedazos de su alma junto con ella.
Alejandro despertó en el suelo de concreto donde se había quedado dormido de pura exhaustión después de horas vigilando la respiración de Rodrigo con obsesión de quien teme que si aparta la mirada aunque sea por segundo, la muerte aprovechará ese momento de descuido para reclamar lo que casi había ganado. Sus ojos verdes encontraron a Victoria parada en la puerta y se levant&oacu







