Mundo ficciónIniciar sesiónLe quité la ropa a Ilán con naturalidad, disfrutando de ver su hermoso cuerpo. Al llegar al baño, lo ayudé a ponerse cómodo en la tina, entrando junto a él. El agua tibia nos brindaba un momento de relajación y una rara sensación de normalidad en medio del caos que se había convertido nuestra vida diaria.
—Cuando Amelie llegue mañana —comencé a decir, mientras pasaba una mano por el abdomen de






