Mundo de ficçãoIniciar sessãoAMAYA:
Me acerqué a la ventana de mi habitación en la mansión Makis, una sonrisa siniestra dibujándose en mi rostro arrugado. Mis ojos, fríos y calculadores, recorrieron los jardines mientras saboreaba la sensación de que mi plan, aunque no perfecto, estaba dando frutos.
Con movimientos cautelosos, cerré la puerta con cerrojo y extraje un teléfono oculto de un compartimento secreto. Mis dedos, temblorosos por la e






