Mundo de ficçãoIniciar sessãoILÁN:
De repente, una suave brisa acarició nuestros rostros, trayendo consigo el dulce aroma de las flores que adornaban el mausoleo. Ivory cerró los ojos, permitiendo que una sensación de paz la invadiera.
—¿Lo sientes, Ilán? —susurró Ivory con una expresión feliz—. Es como si nos dieran su bendición. En contraste con el mausoleo de los padres de Ivory, que rebosaba de luz y flores, el de






