145. EL RESCATE DE IVORY CLOE
Contemplaba, con un terror helado en mis ojos, cómo mi amiga de toda la vida, Ivory, se teñía de un azul profundo, casi sobrenatural. En un estallido de desesperación, marqué el número del médico, quien respondió al instante. Al oír los síntomas que atormentaban a Ivory, ordenó que la sumergiéramos en hielo de inmediato para neutralizar la toxina mortal y que la trasladaran al hospital más cercano con urgencia.
Stefanos, con una fuerza que parecía surgir de la misma desesperación, levantó a Iv