Mundo ficciónIniciar sesiónLa tranquilidad matinal de mi apartamento se vio abruptamente interrumpida por los persistentes timbrazos en la puerta. Al abrir, me encontré con un mensajero rodeado por una montaña de paquetes.
—¿Para el señor Daniel? —inquirió el mensajero, extendiéndome una nota—. La señora Ivory Makis envía esto con la instrucción de que, si el señor Daniel intenta enviar algo más, será directamente






