Ella subió a dejar el café a su esposo que en ese momento no era más que su asqueroso jefe, era lo que ella pensaba, no lo toleraba, la estaba humillando, pero ella no se daría por vencida.
No iba a demostrarle que la estaba afectando como él lo esperaba, lo que ella no sabía era que su actitud molestaba aún más a Jacob y sería un poco más severo si ella seguía con esa actitud implacable.
—Se te ha establecido un horario para trabajar, no tienes por qué hacer las cosas cuando se te antojen —rep