CAPÍTULO 213:
FELIZ FAMILIAR
Punto de vista de Diego
Le enseñé a Caden a caminar un miércoles.
No es que necesitara que le enseñaran, exactamente; llevaba dos semanas apoyándose en los muebles con la determinación que caracterizaba todo lo que hacía, lo cual ya me decía algo sobre en quién se convertiría. Lo que necesitaba era que alguien se quedara a un metro de distancia con los brazos extendidos y esperara. Que fuera el destino.
Soltó la silla.
Cuatro pasos, inclinándose ligeramente a la der