CAPÍTULO 212:
NACEN LOS GEMELOS
Punto de vista de Tanya
Lo comprendí un martes por la mañana en el jardín.
No fue por ninguna señal dramática, ni una certeza repentina, ni una visión, nada que pudiera dar pie a una buena historia. Estaba arrodillada en la tierra, quitando las flores marchitas que habían brotado junto al muro sur, las que no había plantado a propósito pero que había decidido conservar, y me di cuenta, con la claridad gradual de algo que había sido cierto desde hacía tiempo, de q