Mundo ficciónIniciar sesiónLa muerte de Isetweret llevaba tres semanas siendo un hecho consumado, archivado entre los registros del palacio con la misma eficiencia con que se archivaban los inventarios de trigo y las listas de tributos. Nadie hablaba de ella en los corredores. Nadie pronunciaba su nombre en los banquetes. Era el tipo de silencio que no nace del duelo sino de la precaución, el silencio de quienes saben que preguntar demasiado puede convertirlos en la siguiente entrada del registro.
Neferet







