Mundo ficciónIniciar sesiónLos rumores llegaron primero como llegan todas las cosas peligrosas en el palacio: en voz baja, entre sirvientes, disfrazados de conversación inocente.
Neferet los escuchó por primera vez tres días antes de que Amenhotep convocara la reunión. Estaba en sus aposentos revisando los registros de las rutas comerciales del sur —trabajo que se había impuesto a sí misma desde que Lord Ramose ya no podía hacerlo— cuando Satiah entr&o







