Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche había llegado con la quietud de una promesa cumplida, trayendo consigo el olor del Nilo y el distante murmullo de los guardias que rondaban los corredores exteriores. Neferet llevaba horas inclinada sobre la mesa de cedro, rodeada de papiros que se extendían como un delta en miniatura, cada uno con su propio afluente de información, cada uno apuntando hacia el mismo hombre.
Thutmose.
El nombre se había instalado en su mente desde la tarde ant







