Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa Academia para Jóvenes Portadores ocupaba lo que antes había sido un monasterio tibetano abandonado, restaurado con una mezcla de arquitectura tradicional y tecnología atlante que permitía a los estudiantes entrenar sus habilidades sin riesgo de destruir el edificio. Atem caminaba por los pasillos de piedra pulida mientras los rayos del amanecer creaban patrones dorados en el suelo, escuchando los sonidos familiares de la mañana: estudiantes practicando me







