La Cámara de Balance no conocía el miedo.
Pero conocía la intrusión.
La grieta negra no era una fractura física sino jurídica —una ruptura de competencia. Algo que no debía tener voz dentro de ese plano había hablado. Y al hacerlo, había intentado cambiar el resultado.
Los Auditores descendieron en formación cerrada.
—Entidad ejecutora —declararon— usted no tiene legitimidad aquí.
El Verdugo respondió sin emoción:
—No opero por legitimidad. Opero por orden vigente.
La grieta se abrió un poco má