Mundo ficciónIniciar sesiónSabía que no debía hacerlo y mucho menos sin el consentimiento de Raquel, y peor aún, en su ausencia; sin embargo, no pude soportarlo, yo tampoco podía controlar el impulso y mis perseverantes ganas de verlo una vez más.
Decidí responder su mensaje hasta el día siguiente y desde ese momento no dejamos de enviarnos mensajes, en los cuales él insistía en verme. A decir verdad no tuvo que insistir mucho, yo







