El show debía continuar, debía volver a mí realidad y seguir sobreviviendo a ella.
—¡Por dios, por fin apareces! —exclamó Dayana en cuanto me vio llegar cerca a las mesas VIP.
—¿Pasó algo? —le pregunté con indiferencia, sintiéndome aún perdida en mis emociones y pensamientos.
—Te están esperando en el VIP 3, seguramente es Fabricio, ve antes que el jefe se dé cuenta que no estás con él —dijo con prisa.
—Si —contesté con lentitud.
—BE, ¿Estás bien? —me preguntó antes de irme.
Asentí en modo auto