¿lo hizo por ella o por sí mismo?
El gran salón de Eldorheim estaba resplandeciente, con antorchas encendidas y mesas repletas de manjares. El sonido de risas y conversaciones llenaba el ambiente mientras los nobles se reunían para el banquete. Cuando las grandes puertas se abrieron, un silencio respetuoso invadió la sala. El rey Ulrich y la reina Phoenix entraron lado a lado, atrayendo la atención de todos los presentes. Caminaban por el lujoso salón, con la grandiosa estatua, cubierta por un enorme tejido, al fondo, destacándo