Pryo avanzaba por el bosque de Wolfpine, sus sentidos agudos captando cada detalle a su alrededor. Su pelaje negro brillaba bajo la suave luz del atardecer, mientras el viento cortaba el aire, trayendo consigo el aroma fresco de la vegetación. Sus patas tocaban el suelo con una agilidad graciosa, moviéndose casi como una sombra entre los árboles. Phoenix, compartiendo la mente de Pryo, sentía cada sensación como si fuera propia: la libertad, la conexión profunda con la tierra, y la vitalidad qu