Mundo ficciónIniciar sesiónEl salón de Goldhaven era un laberinto de sombras, las antorchas en las paredes proyectando luces trémulas que danzaban sobre las piedras frías. Phoenix abrió los ojos, el corazón acelerado, y se encontró frente a Turin, el beta de Ulrich, cuya mano apretaba su cuello con fuerza. El shock la hizo jadear, sus manos volando para intentar aflojar el agarre, los dedos temblando contra la piel áspera de él. Los ojos castaños de Turin brillaron con sorpresa y desconfianza, su respirac







