El sol aún estaba lejos de salir cuando el pequeño grupo se preparó para retomar la búsqueda. El frío de la mañana hacía que el aire se sintiera denso, y una tenue niebla flotaba sobre el paisaje desolado. Fred Barrowgold ajustaba las riendas de su caballo, mientras Halwyn Wentworth retomaba su forma de halcón, sus plumas brillando en tonos cobrizos bajo la luz tenue. Cedric Harrington y Ulrich ya estaban transformados en sus lobos, Logi y Mastiff, listos para descender por los senderos traicio