Phoenix intentó concentrarse de nuevo, enfocándose en la respiración como Lyanna había sugerido. El viento seguía soplando, ahora parecía un poco más insistente, como si intentara llamar su atención. Ella trató de abrirse a esa sensación, permitiendo que el viento pasara a través de ella, llevándose cualquier distracción.
Después de unos minutos, Phoenix empezó a notar otros sonidos a su alrededor. El susurro de las hojas, el canto distante de los pájaros, el sonido rítmico de un arroyo cercano