Apenas teve tiempo de procesar lo que acababa de suceder cuando una voz familiar sonó detrás de ella.
"Un líder perfecto, ¿no crees?"
Naomi se giró rápidamente y sus ojos se encontraron con el arzobispo Franz Walsh, que la observaba con una suave sonrisa, pero llena de significados ocultos. El peso de su presencia parecía aumentar el aire a su alrededor, como si él controlara todo en ese espacio.
"Su Gracia…" murmuró Naomi, sintiéndose de repente vulnerable bajo la mirada intensa del arzo