Su respiración se hizo corta, pero se mantuvo firme, ignorando el malestar y mostrando a Ulrich que no retrocedería. Ulrich la observaba, una mezcla de admiración y frustración.
"Eres demasiado terca."
"Y tú eres insoportable," dijo Phoenix, con los dientes castañeteando de frío.
Entonces Phoenix comenzó a bañarse en el arroyo helado, cada movimiento suyo atrayendo los ojos de Ulrich. Él intentó desviar la mirada, pero no pudo. No podía negar la atracción que sentía por ella, incluso en medio d