Tal vez solo sea cuestión de tiempo.
La mañana en Rivermoor estaba clara y luminosa, con el suave brillo del sol reflejándose en las tranquilas aguas del Gran Río. La ciudad flotante bullía con su habitual actividad: comerciantes gritando sus ofertas, barqueros navegando hábilmente entre las plataformas, y una multitud colorida de personas moviéndose por todas partes. En medio del bullicio, el Rey Alfa Ulrich y Phoenix caminaban lado a lado, seguidos de cerca por los nobles que los acompañaban.
"Rivermoor parece aún más viva hoy