Los días se arrastraban en Wolfpine, marcados por el silencio ensordecedor que se había instalado entre el Rey Alfa Ulrich y la Reina Phoenix. Desde el incidente con las flores, la tensión entre ellos parecía crecer cada día más, como una corriente invisible que los alejaba aún más. Ulrich, decidido a reconquistar el corazón de Phoenix, intentaba de todo para restablecer algún contacto, pero cada intento parecía ser recibido con un silencio gélido o una puerta cerrada. Phoenix se había aislado