Ni te imaginas...
Naomi estaba en sus humildes aposentos, cedidos durante el viaje de Ulrich y Phoenix, para que estuviera más cómoda. Las sencillas tapicerías y la modesta cama contrastaban con la radiante belleza del vestido de novia que se estaba probando para el gran día. El vestido, hecho de lino, con faldas largas, mangas abullonadas y detalles discretos en color marfil, combinaba perfectamente con el estilo discreto de Naomi.
A su alrededor, las costureras verificaban minuciosamente el ajuste del vestido,