A la mañana siguiente, el sol apenas había despuntado en el horizonte cuando Phoenix llegó al campo de entrenamiento, vestida con pantalones de cuero marrón, una blusa de lana gris, botas de cuero reforzadas y el cabello recogido en un moño bajo trenzado. La niebla de la madrugada aún flotaba sobre el suelo, y el aire fresco era vigorizante. Lyanna ya estaba allí, vestida para el entrenamiento, con una expresión seria. Ella examinó a Phoenix de pies a cabeza.
"¿Pantalones...? Me gusta."
Phoenix