CRYSTAL.
"Dejé que la luz de las estrellas sangrara".
Estaba en el centro exacto de un claro muerto y podrido en los Bosques Huecos, con las manos descansando holgadamente a los lados. No reprimí la magia. No la escondí detrás de un muro de miedo o supresión. Abrí de par en par las puertas de mi alma, proyectando mi aura de Nacida de la Luna a su máxima y cegadora capacidad.
El bosque reaccionó violentamente a mi presencia. La escarcha rastrera se derritió alrededor de mis pies descalzos. La ni