Lo primero que la joven confesó fue saber leer, escribir y calcular, de esa manera podría hacer cosas que sí sabía, porque las tareas domésticas nunca habían sido algo que tuviera que hacer, así que probablemente no lograría hacer ninguna adecuadamente y, debido a que el mayordomo de esa casa había viajado de emergencia a la capital, las habilidades de la joven serían de ayuda para Lora.
La mucama principal del territorio pronto descubrió que Mía no solo era inteligente, también era amable, y e