Ada Sloan
Al ritmo de la suave melodía que se reproduce en mi teléfono, comienzo a quitarme la ropa para ir a la cocina y prepararme algo de comer. Nuevamente, durante todo el día, no he probado casi bocado y mi estómago ruge en señal de reclamo.
Con la pijama puesta, paso rápidamente por el área de lavandería dejando la ropa sucia en su lugar y me dirijo a la cocina tarareando parte de la canción que escogí para cocinar. Dejo el teléfono encima del mesón y comienzo a revisar la nevera para e