Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando una niña de dos años toma control del palacio, los adultos descubren que la edad es irrelevante frente al poder absoluto.
La parálisis llegó sin advertencia. Un momento estaba ajustando la almohada detrás de la espalda de Valdís, y al siguiente, mi cuerpo se había convertido en estatua de carne. Mis músculos se endurecieron como mármol, mi respiración se redujo a un hilo casi imperceptible, y mis ojos quedaron







